Mas allá de los sueños
Más allá de los ronquidos. Con esto creo que podríamos hacer el post más corto de la historia de la web. Y es que nos encontramos sin duda con algo que jamás debió haber salido a la luz, o por lo menos que debió haberse revisado un par de veces más antes de lanzarse ha hacer la película. No creo que que el guionista optara al Oscar al mejor guión adaptado.
Vamos ha hacer una pequeña parada sobre el protagonista. como dijo Largo a James Bond, "Una vez casualidad, dos coincidencia, tres la acción de un enemigo". El Adam Sandler parece haber cogido la manía de no esforzarse a la hora de hacer una película. Y fijense que no digo "actuar", porque eso creo que no lo ha hecho en la vida. El hombre llega, se pone delante de la cámara, dice las cosas que le dicen que diga y se va para su casa. Eso sí, tras haber puesto la mano abierta para cobrarselo calentito.
Recuerdo "50 primeras citas", que no estaba mal, entre otras cosas porque Drew barrymore se lo comía en cada escena. Son "ejecutivo agresivo" pasaba lo mismo, pero con un Jack Nicholson que sólo pasaba por allí. Ahora intenta volar solo, sin nadie que sostenga la película más allá de su cara de nada y su nombre y un par de amiguetes. Y el resultado no puede ser más penoso. El hombre se limita a quedarse allí, con su media sonrisa, mientras se supone que le ha pasado algo. Y esto es lo peor de todo, que nunca le pasa nada.
A pesar que tiene el mismo título que una horrorosa película de finales de los 90 de Robin Williams, esta no tiene nada que ver. Esta es mucho mucho peor, pero mucho más. Esa, pese a lo mala que era, al menos era algo imaginativa y tenía un intento de guión. Esta, a su lado "mi amigo el fantasma" es Memento.
En la cosa esta que me hicieron visionar ayer, resulta que el amigo sandler es un fulano que nunca ha hecho nada en la vida. El padre se eslomó fundando un hotel, y cuando no pudo más lo tuvo que vender a un fulano con bigote. El hijo se quedó trabajando de manitas, pero nunca hizo nada por mejorar la situación y prefirió matar el tiempo arreglando bombillas mientras se lamentaba de su mala suerte. Si se hubiera esforzado o si le hubieran sido discriminado injustamente, pues entonces nos apiadaríamos del pobre muchacho. Pero es que el fulano demuestra desde el principio que ya el puesto que tiene le queda grande.
Para colmo, el tio se ve con el derecho de exigir dirigir el hotel. Ni curso de gestión de recursos humanos, ni master en dirección de empresas. Basta con tener cara de nada y que ya está y ser hijo de papá, por tu cara bonita el puesto de rey del mundo. La calaña del tío se ve claramente cuando se ve con el derecho que le regalen el Ferrari y terminan robandole la cartera uno con más cara de lelo que él. Ahora que lo pienso, parece la política en España. O te hartas de estudiar y de chupar culos, o te metes a político que chupando la misma cantidad de culos te vas ha hacer de oro. Y sin estudios, que eso es una pérdida de tiempo.
Pues este tio desagradable y un poco flojo, que sería el malo de cualquier otro flim o al menos el complemento cómico, le toca cuidar de sus sobrinos que son más repelentes que los niños de Mary Poppins. Por cierto, hijos de otra encasillada, la estirada de Friends que sólo sabe hacer de encasillada de friends. Al menos esta sale poquillo.
Pero nos encontramos con una peliculilla de Disney. Es decir, mucho azucar, mucho niño triste porque los ha dejado su papi y algo de magia falsa, de esa de pantalla azul, para terminar de arreglar el asunto. Se supone que le toca contar cuentos a su sobrinos y estos cuentos se vuelven algo reales, por lo que el fulano aprovecha para quedarse con el puesto, y con una guarrilla que pasaba por allí. El supuesto guionista sólo tuvo que comerse el coco para crear las escenas en que el protagonista no tuviera que poner ningún tipo de expresión, sólo medio sonrisita un poco retrasada. Si con eso no te ganas al público infantil…
Y todo a base de disfrazar al Sandler con disfraces imposibles, y forzar las escenas para que salga un enanos o historias de amor completamente imnesarias, que esto es Disney y todo debe ser como de azucar. Ni mala leche, ni eso tan raro que llaman imaginación y que durante una temporada era lo que justificaba una película. ahora sólo la justifican cuatro efectos especiales y un argumento tan trillado como absurdo.
La película, resumiendo, es la nada profunda, apta para encefalogramas planos y para sábados por la tarde en que dos personas terminen roncando en un sofá. Si habéis leido mi crítica de "Zohan", sabreis de lo que hablo. A este paso, el engendro ese de Adam Sandler le va ha quitar a Shamalam el puesto a "ser más despreciable en un pantalla de Cine".
Puntuo: 1 Cagurrito ![]()
Lo mejor: La lluvia de Caramelos.
Lo peor: Dios, hay tanto…..












