Augstralia
Desde que me he pasado a las series de televisión, tengo el blog desatendidos. Es lógico, si no tengo ganas de nada, mejor me pongo a ver un capítulo de Life on Mars y no me como el coco en aprenderme los nombres de los personajes. Con la edad te vuelves un poco flojo y comodón, y hay que admitir que la serie de marras está muy bien. Ya me sentaré y la comentaré en estas páginas.
A lo que iba. este fin de semana, teniendo la noche del sábado con más tiempo, me he puesto a ver esta pinicula, que estaba allí, escondidita en mi disco duro. Apenas tenía yo especial interés en ponerme a que me comieran el coco y demostrarme la rica y variada calidad de la vida australiana. Sin embargo, como algo había que hacer, me senté con mi paquetito de cacahuetes bañados en miel marca hacendado, y a disfrutar.
Y como a veces pasa, no muchas, sorpresón. La verdad, y aunque me pese, me lo pasé muy bien con la piniculilla. Me gustó el ritmo, la forma de contar la historia, que aunque a veces se me hacía un poco aturrullado, hacía lo que era un remake descarado de Memorias de Africa, algo completamente distinto. Una historia normalita, de rica en lugar hostil y con Faramir haciendo de malo, resultó algo entretenido que me hizo dormir a pierna suelta en la cama y no en el sofá.
La Nicole Kidman como siempre, un tempano con la expresividad de una planta de Aloe Vera y unas piernas infinitas. Como una diosa de hielo, pero ya se le van notando los añitos a la muchacha. Pronto empezará ya ha hacer papeles de madre de alguien, y despues de madre del protagonista. En unos años, hace el remake de Mamma Mia con la momia de Meryl Street. Los secundarios, correctos, incluido Faramir. Sólo la pega del niño retaquito, que a pesar de pasar horas de película sigue midiendo los mismos quince centímetros del principio.
Pero hay un personaje que quedará en la retina de todos por los siglos de los siglos. Drover. Así, en seco. O mojado, que es como sale en la mitad de las tomas. Marcando pecho, pelanbrera. con una espalda como un armario de cuatro puertas. El hombre que es tan chulo que se ducha tirandose cubos de agua así mismo. EL MACHO. Dan ganas de hacerse gay al ver esas tomas que parecen salidas de mogambo. Si en X men se ganó el derecho a película propia, despues de ver anoche lo que vi este tío está pidiendo a gritos Australia 2, con sólo con planos de Hugh Jackman con ropa dos tallas menos.
Volvemos, poco a poco, a la época dorada de los machos de los 80. Y esta vez, creo, van a saber interpretar un poco mejor que el chuache y comañía, que tenían guasa. El Jackman demuestra que sí, que sabe. El tío es que se come la pantalla. Si Daniel Craig se ganó el derecho a ser James Bond saliendo del agua en meiba, y Lobezno se ha ganado el puesto a tío más sexi, a entrar en la élite, a base de pectorales y mata de pelo, a lo hombre. A pesar de la frialdad de la kidman, que aunque el papel dijera que tenía que poner cara de guarrilla sólo le salia cara de témpano.
El problema del flim es que cuando termina la parte del ganado, la que da sentido a la pelicula, intenta alargarla metiendo con calzador la parte de una supuesta invasión japonesa en las cercanías de Darwin. Muy cerca me parece a mí, pero si ellos lo dicen… Esa parte, la del amorio y la guerra, parecen metidos con calzador y estropean el conjunto que bien hubiera quedado en la parte del transporte. Un poco de tensión y alargandola un poco hubiera quedado algo más que digno, divertido y que no hubiera durado cerca de tres horas. Pero es que, desde el Señor de los anillos, piensan que si quieres llenar en el cine y que te tomen en serio tienes que atar a los pobres espectadores hasta que lloren por el tiempo que llevan sin hacer pipí. Debe ser una manera de justificar que si nos hemos gastado tanta pasta en la película, por lo menos que dure.
A más pasta, más metros de celuloide metidos para el relleno.
Puntuo, 3 Cagurritos.



Lo mejor: lobezno
Lo peor: De la mitad para adelante, aburre un poco. Eso pasa por alargar lo alargable.
