Roma Eterna
Uno de los temas que más me interesan es el del famoso "What if?", el de la ucronía. El mundo actual es fruto de muchos factores, muchos de ellos trabajados e inevitables, pero la mayoría fruto del azar. ¿Que hubiera pasado si Alemania hubiera ganado la WW2?¿Y si triunfa la Armada Invencible? ¿Y si el Norte no le hubiera ganado al Sur en la guerra de cesión americana?. Todos estos temas se han tratado en famosas novelas ucrónicas, y seguramente, los más aficionados al género, me dirá alguna famosa con estos temas.
A estos se le suma fallidamente Robert Silverberg con su "Roma Eterna", y digo fallidamente porque al leer la novela uno se da cuenta que la ucronía que propone no se la va creyendo ni el mismo. Comienza con unos principios muy buenos, unas bases del cambio ucrónicos que no son del todo descabellados. Por un lado, los judios no pudieron salir de Egipto, por lo que no apareció el cristianismo. Y por otro, los bárbaros son rechazados y el Imperio Romano no cayó.
¿Pero en que falla la novela, y el lector al gastar los 18 lerus?. Pues que en lo que en realidad hace Silververg es escribir una serie de historias ficticias ambientadas en la antigua roma, pero para que no le digan que no tiene ni idea de historia ha decidido enlazarlas de manera desordenada. El reloj no avanza. No evoluciona ni el pensamiento, ni las artes, ni la cultura. Trescientos, quinientos, mil y dosmil años desde el punto de ruptura, los romanos no dejan de acordarse de Augusto, montar cuadrigas, llevar el pecho lata y saludarse con el brazo en alto. Es un mundo estático, frío y que se muestra irreal pese a los intentos del autor.
Una vez me dijeron que la concepción que tenemos del imperio romano es como si creyeramos que matahari estaba liada con Carlos V. Mezclamos mil años de historia. Y esto es lo que le pasa a este escritor. Se nota demasiado que es judio y americano. me explico.
Los norteamericanos tienen doscientos años cagados de historia. Les pone cachondos pensar en Washington y Jeferson como la cumbre de la cultura, y piensan que dentro de dosmil años, "su" imperio eterno los seguirá recordando igual. Es como si en España no dejaramos de pensar en Viriato o Pelayo. Pero el mundo sigue, y aquí nos da igual quien estuvo hace trescientos años reinando. Es más, no nos vestimos como hace 2000 años, ni como hace cien. En la obra no evoluciona la cultura, y eso es una losa muy fuerte para una ucronía.
Por otro lado, si quitas a los judios de en medio, los quitas. Este buen señor piensa que los judios han sido el eje de la cultura occidental, y al quitarlos parece condenar a occidente. Pero si los quitas, hazlo de veras y no los menciones a cada momento o los mandes al final de la obra al espacio (perdón por contar esto, pero cuando llegas a este final, ya todo te da igual).
En cuanto a las historias que consta la novela, son por sí aburridas y no darían para siquiera cuentos cortos. Son interesantes en la medida que se integran en la historia, pero los personajes estan mal elegidos y no nos muestran nada del mundo que relatan. Lo malo es que como he dicho, la historia hace aguas por todos lados. es que no te crees que dosmil años (¡dosmil años!, con lo que ha caido por aquí) Roma no sea más que una caricatura.
Resumiendo, obra aburrida y muy fallida. Para escribie una ucronía, no basta con llevavar a los romanos a america o mencionar dos o tres veces la palabra coche o tren. Hay que tener muy claro el rumbo que va ha tomar la civilización, cuando llegará a los inevitables puntos comunes con la historia real (el renacimiento, la era industrial) y ver la historia como algo vivo, y no algo aburrido como parece que cree que es este autor.
Puntuo, 1 cagarruto.


