La noche del museo
Hay cosas que al verlas te parece haberlas visto una y otra vez, y aunque te la vendan como algo nuevo, termina uno teniendo una sensación de Deja Vú.
Esta película, sin ir más lejos, recordará a muchos a Jumanji, y con razón. Toda la trama se basa en lo bien que los informaticos modelan leoncitos o cebras. Y es que parece que los estudios han decidido no arriesgar, y ya de paso el pobre Ben Stiller tampoco, porque cada vez está más encasillado el hombre en comedias pseudo-infantiles, pero blancas y blandas por definición.
La noche en el museo se nos plantea, a la larga, como eso mismo. ¿Como sería una noche encerrado en un museo?. Pues una noche larga y aburrida. Puede que la primera noche sea interesante, pero si hay una más pronto te quedarías ronqui en un sillón. Esta pelicula, a pesar de los "sustos", de los esqueletos que andan y de las batallas entre miniaturas, a mi personalmente me pareció un pelín aburrida. Sólo un par de sonrisas, calculadas como solo una de estas producciones sabe hacer, que no justifican para nada el dinero gastado por el productos ni por el espectador.
No espero sorprender a nadie si cuento de que va el invento. En el trailer ya nos han machacado a gusto. Un guardia de seguridad descubre que las estatuas del museo que vigila cobran vida por la noche. Desde el esqueleto del tiranosaurio, el mono disecado e incluso las momias han vuelto a la vida, en este caso interpretadas por Dick Van Dike y Mikey Roony.
Es una desgracia que con cómicos de la altura de Ben Stiller, Robin Willians y Owen Wilson se encuentre con lo mismo de siempre. Se podría haber aprovechado más el potencial en una comedia verdaderamente buena. Al final no es más que la vida durante tres noches del sereno del museo, y como se hace con el trabajo. No hay intriga, ni nada que mueva la pelicula o motive a los personajes. La pelicula no nos cuenta nada, no pasa de la curiosidad de la situación. Seguro que tus tres primeros días en tu trabajo fueron igual de movido. A pesar de intentar poner al final un malvado, la pelicula termina careciendo de interés.
A destacar, por destacar algo, los efectos especiales, que es lo que al final se basa la pelicula, en hacer que corra un esqueleto o convertir en miniaturita al buene de Owen Wilson, que por cierto durante toda la cinta tiene cara de no creerse que al final no sea una broma todo. Se ve que se han gastado todo el presupuesto en infografía. ¡Menos dinero al informático y más al guionista….!
Puntuo: 2 Cagurritos



