TRIPLE WHOPPER
Tenemos ante nosotros un extraño caso, del que un ministerio le hace propaganda gratis a un producto de una compañía norteamericana de comida grasienta. Como está el patio debe haber algo escondido, si no no me explico que la ministruji se dedique a ir diciendo que la XXL es dañina y amenazando con retirarla. Eso ya se sabe, ya he visto esa joya que es Super Size Me. Pero son las ganas de prohibir de este gobierno lo que molesta.
Todo es regulable, todo punible y debe ser prohibido. Botellones, fumar, conducir, comer. Ese es el talante. Viva la libertad con esta gente.
Por joder, que no tiene otro nombre o motivo, cogí yo ayer y me metí en el mundo de colorines, sonrisas forzadas y olor a refinería que es el Burrukin y me pedí una de esas. No estaba anunciada la famosa ya XXL por ningún lado, siquiera en la lista de precios. Al pedirla parecía uno que lo que estaba pidiendo era maría o algo así. El dependiente mira a todos lados, consulta, y finalmente me veo la HAMBURGUESA, así escrita, en un bocadillo que parecía incluso decente. Parecía un bocata de tasca, si no fuera por el olor y la textura a residuo de hospital.
En cuanto a la manduca, basura. Parecían tres rodajas de mortadela gorda y grasienta. Y le faltaba pan. Semejante cantidad de relleno se merecería un pan de campo, y no el pan ese de gomaespuma que te ponen en el burrukin. He olido suelas de zapatos más apetitosas. Y para colmo me llenaron la bandeja de sobrecitos de ketchut (será para enmascarar el sabor de la carne) y ni uno solo de mostaza o mayonesa. Yo no uso, pero eso es casi despreciar al cliente…
Sabía yo que lo teminaría pagando. He pasado mala noche, me pican los brazos y tengo un picor raro tras los ojos. Estoy de mala leche. Tengo el cuerpo como si tuviera resaca. No, si al final va ha resultar que es dañino y todo el invento.
Lo que me fastidia no es que sea malo, que lo sé, es que me lo intenten prohibir por decreto. No tengo ya cinco años. Sé que tocar un cable pelado es malo, y sé que las hamburguesas del burrukin deben consumirse una o ninguna vez por año. Pero le dedico la comilona, la indigestión y el malestar posterior a la ministra, que debería ya fichar por el opus.
Por cierto, no me la hubiera zampado si no es por ella. Ahora solo falta que la subvencione, porque 8 lerus por eso…
